Se presentaron en el marco de la Asamblea de las Naciones Unidas las nuevas estimaciones mundiales sobre trabajo infantil y trabajo forzoso. De acuerdo a la investigación, 152 millones de niños en todo el mundo se encuentran en situación de trabajo infantil y más de 40 millones de personas son víctimas de trabajo forzoso, matrimonio forzoso,  esclavitud moderna y tráfico de seres humanos.

Las estimaciones mundiales pueden ser consultadas en línea en http://www.alliance87.org/2017ge  y los datos aparecen publicados en dos informes:

Las nuevas estimaciones mundiales son producto del esfuerzo colectivo de los miembros de la Alianza 8.7, la asociación mundial que tiene por objetivo erradicar el trabajo forzoso, la esclavitud moderna, la trata de seres humanos y el trabajo infantil, reúne a importantes socios en representación de gobiernos, organizaciones de las Naciones Unidas, el sector privado, las organizaciones de trabajadores y de empleadores y la sociedad civil a fin de alcanzar la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    A este respecto, Guy Ryder, Director General de la OIT, dijo: "El mensaje que la OIT está enviando hoy - junto con nuestros socios de la Alianza 8.7 - es muy claro: el mundo no estará en condiciones de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible a menos que incrementemos drásticamente nuestros esfuerzos para luchar contra estos flagelos. Estas nuevas estimaciones globales pueden ayudar a formular y desarrollar intervenciones para prevenir tanto el trabajo forzoso como el trabajo infantil”.

    Andrew Foster AO, Presidente y fundador de la Walk Free Foundation, declaró: “El hecho que como sociedad aún tengamos 40 millones de personas atrapadas en la esclavitud moderna en este momento es una vergüenza para todos nosotros. Los resultados de los últimos 5 años para los cuales hemos recolectado datos, indican que 89 millones de personas llegaron a experimentar alguna forma de esclavitud moderna por períodos de tiempo que abarcaban desde unos pocos días hasta cinco años. Esto refleja la discriminación y las desigualdades profundamente arraigadas en nuestro mundo actual, unidas a una escandalosa tolerancia hacia la explotación. Esto tiene que acabar. Todos nosotros tenemos un papel que desempeñar para cambiar esta realidad, las empresas, los gobiernos, la sociedad civil, cada uno de nosotros”.